VS BCN+BCN-ATH-MAD.
Técnicos: Mark y Luis.
Tripulación de cabina: Roberto, Santi, Cristina, Ana, Ariel, María José y yo.
Por fin y al fin llegó el día de mi suelta como auxiliar de vuelo. Maleta en mano y ciento volando.
Madrid-Barcelona en un avión de Air Europa, como quién coge un taxi para ir al trabajo, nosotros cogimos ese avión para salir a Atenas desde allí.
Sentada junto a Mark, piloto desde hace 20 años, y aún así siendo joven, empezó la conversación sobre boeings, airbuses, graduación de flaps para un aterrizaje, diseños, ala con winglet o no, turbulencias y demás.
Una vez en BCN, nos llevan a nuestro avión EC-ISY. Qué bonito es! Reconocimiento, chequeo de emergencia, galleys y rapidez! Que los pasajeros están a punto de embarcar.
Fue sin duda el momento en que más nervios pasé. Saludos, buenas tardes, bienvenidos al avión. Preguntas que supe responder de milagro como "En Grecia es la misma hora que en España?" (Es una hora más) "Qué duración tendrá el vuelo?" y banalidades de ese estilo.

Mucha emoción, al igual que quemaduras (por sacar la comida caliente rápido), pero aguantando como una campeona (no podía andar quejándome mi primer día!) . Cansancio mezclado con satisfacción y un trabajo en equipo increíble con mis compañeros.
No sé describir con palabras lo bonito que me pareció todo. En el vuelo de vuelta, sonreía de felicidad al ver la cara de mis pasajeros, dormidos como bebés, mientras echaba una ojeada sutil a sus cinturones para ver si los llevaban abrochados. Mi primera felicitación, de una niñita de 3 años, que salió del avión gritando "Muuuuchas graaasias, me habéis tratado suuuuperbien". Y todo por llenarle sus manitas de caramelos.
[Fotón de Javi Carretero al "Privi"]